rior de EAA, así como de la cantidad utilizada, además de las dro -
gas elegidas como ayudas para la recuperación. Según Moretti E. e
cols. (2007), la tendencia a la recuperación más rápida se produ -
ce principalmente: 1) en individuos más jóvenes (en general con
mayor reserva funcional y plasticidad testicular); 2) cuanto mayor
sea el nivel de testosterona anterior al ciclo; 3) cuanto menor sea
la duración y la cantidad de drogas utilizadas en el ciclo anterior.
Un estudio de Mauss J. e cols. (1975) realizada en siete jó-
venes sanos (20 a 27 años) durante 21 semanas consecutivas de
aplicación de 250 mg de Enantato de Testosterona (Testoviron),
y posteriormente se evaluaron las dosis totales de testosterona
y gonadotropina (LH).
Como resultados (a partir de una sema -
na después de la última aplicación de 250 mg de Testoviron) los
autores observaron que de la semana 1 a la 5, debido al cese de
las aplicaciones, la concentración de testosterona total disminuyó
progresivamente. Estos niveles se mantuvieron estables (con un
ligero aumento) de la semana 5 a la 10, y después de la décima se-
mana los niveles subieron progresivamente a niveles fisiológicos.
Con respecto a la LH (hormona luteinizante), que promueve
los estímulos testiculares para la producción endógena de testos -
terona cuando éstos disminuyen (véase la figura 3.1), sus niveles
aumentaron progresivamente de la semana 1 a la semana 10, man-
teniendo a partir de entonces una mayor estabilidad (momento en
el que se produjo una normalización parcial de la concentración
total de testosterona en la sangre). Es decir, en este estudio, por
la cantidad y el tiempo empleado, y por tratarse de pacientes jó-
venes, en aproximadamente 10 semanas se corrigió el funciona -
miento del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal.
Para comprender mejor el razonamiento en que se basa la
TPC y su posible eficacia, es necesario comprender un esbozo de la
dinámica hormonal durante el ciclo de la AEA y también después
del ciclo (figura 7.1).
La concentración de testosterona en el suero varía a lo lar -
go del día, y a lo largo de los días, manteniendo en promedio una
constante de estos rangos, y ciertamente entre los niveles fisioló-
- HP19016362984522
143Esteroides Anabólico - Androgénicos | Conceptos fundamentales
gicos superiores (a partir de los cuales se produciría la inhibición
del eje HHG) y los niveles fisiológicos inferiores (a partir de los
cuales aparecerían los signos y síntomas clínicos).
Desde el momento en que un individuo comienza un ciclo de
EAA, especialmente con drogas inyectables, progresivamente (has-
ta alcanzar una concentración sérica más estable de la acción de la
droga) los niveles de testosterona se elevan y hay en el cuerpo la
detección de niveles suprafisiológicos y la consiguiente inhibición
del eje HHG. Así, la producción endógena de testosterona cae pro-
gresivamente. Como este estímulo inhibitorio se mantiene según
el tiempo de utilización del ciclo de la EAA, la producción endóge-
na de testosterona también se mantiene a niveles muchas veces
inferiores al nivel infrafisiológico, manteniéndose así hasta que se
vuelve a producir un estímulo de producción (dado en general por
la detección de niveles muy bajos de testosterona sérica).
Figura 7.1 TPC (Terapia post ciclo) y la dinámica hormonal
durante y después de un ciclo de EAA.
Al final del ciclo de EAA, dependiendo de la concentración uti-
lizada y de los niveles en que estaba la concentración sérica de
testosterona por la metabolización de la droga y por el cese del
uso externo, es sólo cuestión de tiempo (por lo general de 3 a 4 se-
manas) que la concentración en suero descienda hasta el punto en
que se detecte como infrafisiológica, y a partir de entonces genere
estímulos para la producción de gonadotropinas y testosterona.
Algunos estudios (presentados anteriormente) y la prácti -
ca clínica nos muestran que, desde el comienzo de los síntomas,
asociados con una baja concentración de testosterona, el tiempo
necesario para la restauración de las concentraciones séricas fi-
siológicas de testosterona debido a la producción endógena puede
ser muy largo (2 a 4 meses, y posiblemente más). Debido a los sín-
tomas de la baja de testosterona, muchos usuarios terminan vol-
viendo a utilizar el EAA (que mejora rápidamente los síntomas), y
lamentablemente, terminan utilizando el EAA de manera continua
a partir de entonces. Suelo decir que en estos casos el individuo
hace un solo ciclo de EAA por año, durante todo el año (365 días
en un ciclo).
Así pues, a partir de la primera semana, en general inicia la
TPC (los informes de pruebas empíricas muestran el uso de medi-
camentos para estimular el eje HHG, ya en las últimas semanas
antes de que finalice el ciclo de la EAA) para acelerar el proceso de
producción de testosterona endógena, suprimiendo o reduciendo
el tiempo y la magnitud de los síntomas de baja testosterona. Un
hecho que debe observarse es que desde el momento de la detec -
ción de la baja testosterona, la concentración es generalmente
infrafisiológica, y el comienzo de la producción endógena no se
produce de inmediato, produciéndose un delay (retraso), lo que
puede aumentar aún más el tiempo de los síntomas de la recupe -
ración sin asistencia.
Luego, entre la primera y la cuarta semana, algunas drogas,
como HCG, Citrato de Clomifeno, Tamoxifeno, Anastrozol (vere -
mos algunos detalles más adelante en este capítulo) se utilizan
como adyuvantes estimulantes para la restauración del eje de la
HHG. En este momento, también se utiliza con frecuencia la repo -
sición transdérmica de la base de testosterona (en gel alcohólico
- Androgel® o en vehículo aceitoso - generalmente Pentravan® o
145Esteroides Anabólico - Androgénicos | Conceptos fundamentales
Inderm®).
Con esto, el objetivo, como ya se ha mencionado, es que el eje
HHG vuelva a su funcionamiento normal tan pronto como sea po-
sible para evitar los síntomas del crash post ciclo de EAA.
Según Moretti E. e cols. (2007), para verificar lo que realmen-
te está sucediendo con las hormonas (testosterona, estrógeno), y
cómo es el funcionamiento actual del eje HHG, es necesario reali-
zar una dosificación bioquímica del suero a través de pruebas de
laboratorio.
Por lo general, deben incluir un perfil hormonal bási-
co (LH, FSH, testosterona total y libre, SHBG, estradiol, prolactina),
y un perfil metabólico asociado (evaluación del perfil glucémico y
lipídico, la función renal y hepática, y el perfil hematológico).
Para el diagnóstico de laboratorio de la testosterona baja, se
puede utilizar lo que se ha propuesto sobre la DAEM (Deficiencia
Androgénica por Envejecimiento Masculino - Anawalt B. D., 2012),
además se recomienda la dosis de sangre, que se considera nor -
mal cuando está por encima de 12 nmol/L (346 ng/dL), y baja
cuando está por debajo de 8 nmol/L (231ng/dL). Para la DAEM,
los valores entre 8 y 12 nmol/L siguen el criterio clínico de signos
y síntomas para recurrir o no a la opción TRT (Terapia de Reem -
plazo de Testosterona).
El objetivo de una TRT, que equivaldría a un estado hipogo-
nádico post-ciclo de EAA, es hacer que los niveles de testosterona
sean iguales a los de los individuos jóvenes, en torno al valor me-
dio de los límites superior e inferior de la normalidad (normal -
mente alrededor de 500-600 ng/dL) (figura 7.2). Sin embargo, es
evidente que la capacidad anabólica con niveles normales de tes -
tosterona es menor que en el momento de su uso durante el ciclo.
Figura 7.2 Objetivos pretendidos de concentración de tes-
tosterona con la TPC/TRT.
Drogas comúnmente utilizadas en TPC:
- HCG: Gonadotrofina Coriónica Humana
Es una droga ampliamente utilizada para los tratamientos de
fertilidad, es un mimético de la acción de la LH, considerada por
algunos como fundamental para el restablecimiento del eje hor-
monal.
Después de un ciclo de EAA, el testículo puede sufrir una re -
ducción de volumen de las células de Leydig, que ocupan sólo al -
rededor del 10% del volumen testicular (por lo que la evaluación
visual y palpatoria realizada de forma aislada puede no ser tan
fiable, porque la reducción testicular es mínima en algunos casos).
Así, la HCG se utiliza generalmente en las primeras 2 o 3 sema-
nas, en dosis altas, o bien se utilizan como medicación de rescate
tras el fracaso de la intervención inicial (uso de Citrato de Clomi -
feno, Tamoxifeno, etc.), en ambos casos el objetivo es el manteni-
147Esteroides Anabólico - Androgénicos | Conceptos fundamentales
miento del trofismo testicular y el retorno más rápido del buen
funcionamiento del eje hormonal. El uso como medicación de res-
cate tiene como objetivo evitar el uso excesivo de la HCG (dosis
alta, período largo) y así evitar la alteración del fino mecanismo de
regulación de la sensibilidad testicular a la hormona.
- SARM (Selective Androgen Receptor Modulator Modula-
dor Selectivo del Receptor Androgénico):
Drogas de uso común en la TPC, que tienen el propósito de eli-
minar la retroalimentación (feedback) negativa de estrógeno en el
hipotálamo, actuando para promover el aumento de la liberación
de GnRH (hormona liberadora de gonadotrofina), y así estimular
la glándula pituitaria para liberar LH, que a su vez actuará a nivel
testicular (células de Leydig) para promover la producción y se -
creción de testerona.
En este sentido, el uso aislado y prolongado (más de 30 días)
de Tamoxifeno (Nolvadex/Tecnotax) (en general 10-20 mg) pue -
de no ser una estrategia eficaz en TPC para la restauración del eje
hormonal, ya que no estimula directamente el aumento de la LH,
la testosterona y el trofismo testicular, actuando sólo como un ad-
yuvante en la acción de otros medicamentos (por ejemplo, HCG,
Citrato de Clomifeno- CC). Como el estrógeno contribuye al com -
portamiento sexual (libido), el uso de altas dosis de Tamoxifeno
puede generar una reducción exagerada de esta hormona y así
contribuir a la aparición y/o mantenimiento de los síntomas clí -
nicos durante la TPC.
Liel Y. y cols. (2016) publicó un estudio de una serie de ca -
sos (18 hombres, con una edad media de 44,3 años; entre 21 y
67 años) de hipogonadismo hipogonadotrófico en el que se utili-
zó CC (dosis entre 25 mg 3×semana, hasta 50 mg/diarios) con el
objetivo de aumentar la testosterona y reducir los síntomas. Los
autores describen que después de 6-8 semanas de comenzar el
tratamiento de CC, en todos los pacientes hubo un aumento esta -
dísticamente significativo en los niveles de LH y testosterona total,
con el 67% de los pacientes reportando una mejoría de los sínto-
mas. Con sólo un caso de sensibilidad mamaria después de su uso,
concluyeron que el uso de CC en casos de hipogonadismo, donde
todavía hay una reserva de función testicular, es una alternativa
conveniente y eficiente a la TRT.
Investigadores brasileños dirigidos por Marconi M. (2016)
realizaron un estudio utilizando el CC como una forma de trata -
miento para el hipogonadismo de aparición tardía en 27 pacien -
tes. El objetivo principal del estudio era averiguar si el uso de CC
durante un período de tiempo sería suficiente para mantener los
niveles de testosterona a largo plazo tras el cese del uso. Así pues,
el protocolo de tratamiento fue la administración oral de 50 mg
de CC diariamente durante 50 días y después de 3 meses (90 días)
de cese de uso evaluar los niveles totales de testosterona en el la -
boratorio. Según los resultados, hubo un aumento significativo de
los niveles de testosterona después de 50 días de uso, y en 90 días
los niveles del 78% de los pacientes volvieron a los valores de re -
ferencia. En el 22% de los pacientes, incluso después de 3 meses
sin uso de CC, los niveles totales de testosterona se mantuvieron
dentro de los límites recomendados (por encima de 11 nmol/L).
Chandrapal J.C. y cols. (2016) evaluó la seguridad del uso
prolongado de CC (tiempo medio de 358 días), utilizado para el
tratamiento del hipogonadismo, la infertilidad o ambos, por 77
hombres con una edad media de 34 años (22 a 51 años).
Se hizo
un seguimiento de los pacientes en el período descrito, con un
promedio de 4 visitas al médico por año, utilizando CC 50 mg dia-
rios, o CC 50 mg en días alternos. Los parámetros de laboratorio
se midieron antes y después del período de utilización de la CC.
Hubo un aumento significativo de los niveles de testosterona total
y libre, con la consiguiente reducción de los síntomas (evaluados
mediante un cuestionario), pero manteniendo los niveles de es -
tradiol, PSA (antígeno específico de la próstata - marcador de la
alteración prostática) y hematocrito (concentración de glóbulos
rojos) dentro de los límites considerados normales. Como el nú-
mero y la intensidad de los efectos adversos no eran importantes,
los autores llegaron a la conclusión de que el uso de la CC es un tra-
149Esteroides Anabólico - Androgénicos | Conceptos fundamentales
tamiento seguro, incluso en un tiempo prolongado, y eficaz para
aumentar los niveles de testosterona sin incrementar otros pará -
metros indeseables. Por último, sugieren en los jóvenes que usan
CC una visita médica cada 3-6 meses para comprobar los posibles
síntomas y la evaluación anual de laboratorio.
En 2016, McBride J. A. y Coward R. M. publicaron un artículo
de reseña en el Asian Journal of Andrology por invitación de los
editores sobre la recuperación de la espermatogénesis tras el uso
de TRT o de EAA. Se realizaron varios estudios utilizando la HCG y
la FSH en individuos hipogonádicos, midiendo la recuperación de
la espermatogénesis y la tasa de embarazo como resultado.
En la Tabla que figura a continuación (Tabla 7.1) se resumen
varios estudios sobre la variación de las dosis encontradas por los
autores como protocolo de tratamiento (recuperación de la esper-
matogénesis) en el hipogonadismo.
Tabla 7.1 Amplitud de la variación de las dosis y frecuencia
semanal de la HCG y la FSH, utilizadas en pacientes hipogonádicos
para la restauración de la espermatogénesis.
En el mismo sentido, para el restablecimiento de la esperma-
togénesis tras el uso de EAA o testosterona exógena, las dosis que
los autores han determinado que son comunes en la práctica se
presentan a continuación en la Tabla 7.2